Mi perro cojea: causas más frecuentes y cuándo acudir a un traumatólogo veterinario
Ver que mi perro cojea en un momento a otro siempre preocupa. Algunas cojeras son leves y mejoran con reposo, pero otras necesitan atención veterinaria cuanto antes para evitar complicaciones.
Una cojera puede aparecer después de un golpe, tras un paseo intenso o incluso sin una causa evidente. También puede afectar solo a una pata delantera o a una pata trasera. En cualquier caso, fijarte en cómo camina tu perro es el primer paso para saber si algo no va bien.
En Vetericlinic, en Valencia, atendemos cada semana a perros que llegan cojeando por motivos muy distintos. Un diagnóstico temprano por parte de un traumatólogo veterinario permite iniciar el tratamiento adecuado y conseguir una recuperación más rápida y segura.
En resumen
- La cojera es un síntoma, no una enfermedad. Indica dolor o dificultad para apoyar una pata.
- Puede deberse a causas leves, como un esguince, una uña rota o una herida.
- También puede estar relacionada con lesiones más graves, como una fractura o una rotura de ligamento.
- Si dura más de 24 o 48 horas, empeora o el perro deja de apoyar la pata, debe acudir al veterinario.
- Vetericlinic cuenta con un servicio de traumatología y ortopedia veterinaria en Valencia especializado en este tipo de casos.

¿Mi perro cojea por qué?
La cojera es un síntoma, no una enfermedad.
Significa que el perro siente dolor, molestias o tiene alguna limitación para apoyar correctamente una extremidad.
Las causas pueden ser muy variadas:
- Golpes o traumatismos.
- Heridas en las almohadillas.
- Uñas rotas.
- Esguinces.
- Lesiones musculares.
- Problemas articulares.
- Fracturas.
- Enfermedades ortopédicas.
Si la cojera aparece de forma repentina o empeora con el paso de las horas, es recomendable acudir al veterinario para identificar el origen del problema.
Mi perro cojea de una pata delantera
Esta es una de las consultas más habituales.
Cuando un perro cojea de una pata delantera, puede estar sufriendo una lesión en la propia extremidad, en el hombro, en el codo o incluso en el cuello.
Las causas más frecuentes son:
- Tendinitis.
- Esguinces.
- Lesiones musculares.
- Fracturas.
- Cuerpos extraños entre las almohadillas.
- Problemas en el codo.
En algunos casos, la cojera es evidente desde el primer momento. En otros, solo aparece después del ejercicio o al levantarse tras varias horas de descanso.
Mi perro cojea de una pata, pero no se queja
Muchos propietarios piensan que, si el perro no llora, la lesión no es importante.
Sin embargo, los perros suelen ocultar el dolor como mecanismo de supervivencia. Por eso es relativamente frecuente que un perro cojee, siga comiendo con normalidad y continúe mostrando ganas de pasear.
Aunque no manifieste dolor de forma evidente, una cojera que dura más de 24 o 48 horas debe ser valorada por un veterinario.
¿Por qué cojea mi perro de la pata trasera?
Las causas más frecuentes de cojera en una pata trasera de perro son la rotura del ligamento cruzado, la luxación de rótula, la displasia de cadera y la artrosis. Cuál es la sospechosa depende sobre todo de la edad, del tamaño del perro y de cómo empezó la cojera: de golpe o poco a poco.
Como orientación, antes de ver al perro:
- Empezó de golpe, jugando o corriendo, en un perro adulto: lo primero que se descarta es el ligamento cruzado. A veces se lesiona también el menisco de la rodilla.
- Da saltitos con la pata en el aire y luego sigue normal: es el gesto típico de la luxación de rótula, sobre todo en perros pequeños.
- Perro joven y grande al que le cuesta levantarse o que corre con las dos patas traseras juntas: hay que pensar en la displasia de cadera.
- Perro mayor, más rígido al levantarse y que mejora al caminar: suele ser artrosis.
- Después de una caída, un atropello o un golpe: hay que descartar una fractura.
Mi perro no apoya la pata trasera: ¿es urgente?
Sí. Un perro que no apoya nada una pata trasera tiene la cojera más intensa que existe y debe verlo un veterinario ese mismo día o, como mucho, al siguiente. No es un caso para esperar las 24 o 48 horas que sí valen para una cojera leve.
Que no apoye no quiere decir siempre que haya algo roto. Una espiga clavada o una uña partida también duelen tanto que el perro levanta la pata. Por eso, antes de nada, mira bien la almohadilla y entre los dedos.
Si la pata está limpia, la causa suele estar en la rodilla. En el servicio de traumatología de Vetericlinic (Valencia), el criterio del Dr. Antonio Cañadillas es que un perro adulto que deja de apoyar la pata trasera de repente tiene una rotura del ligamento cruzado hasta que la exploración demuestre lo contrario. El Dr. Cañadillas ha publicado sobre la cirugía de esta lesión en la revista de la especialidad Clincirvet.
Hay un detalle que cambia el caso: si tu perro tenía la rótula floja desde hace tiempo y ahora de pronto no apoya, no pienses solo que la rótula ha empeorado. Una rodilla que ha trabajado torcida durante años es la que más fácil rompe el ligamento cruzado.
Acude de urgencia, sin esperar al día siguiente, si además:
- La pata está deformada o torcida.
- Hay una herida profunda o sangra.
- Ha habido un golpe fuerte, una caída o un atropello.
- Arrastra las dos patas traseras o apoya el dorso de los dedos. Eso ya no apunta a la pata: puede ser un problema de columna.
Mientras tanto, no le des medicación de personas, no le dejes subir escaleras ni saltar al sofá y sácalo solo lo justo, con correa. En la consulta, el diagnóstico empieza explorando la rodilla con las manos y se completa con radiografías si hace falta. Si quieres saber cómo trabaja el equipo, aquí tienes nuestro servicio de traumatología veterinaria en Valencia.
Mi perro se ha hecho daño en una pata
Antes de pensar en una lesión grave, conviene revisar cuidadosamente la extremidad.
Comprueba si existen:
- Espigas.
- Cristales.
- Heridas.
- Uñas partidas.
- Inflamación.
- Sangrado.
Si observas una pata inflamada o notas que el perro reacciona con dolor al tocarla, evita manipularla y solicita una revisión veterinaria.
Tendinitis en perros: una causa frecuente de cojera en la pata delantera
La tendinitis es una inflamación de los tendones. Suele aparecer después de realizar esfuerzos repetidos o ejercicio intenso.
Los síntomas más frecuentes son:
- Cojera intermitente.
- Dolor al caminar.
- Inflamación.
- Rigidez después del descanso.
Con reposo, tratamiento adecuado y fisioterapia veterinaria, la recuperación suele ser favorable.
Pata inflamada en perros: otras causas de cojera
Una inflamación puede tener diferentes causas. No siempre está relacionada con un traumatismo.
También puede deberse a:
- Picaduras.
- Infecciones.
- Abscesos.
- Cuerpos extraños.
- Lesiones articulares.
La inflamación persistente siempre debe ser evaluada por un veterinario.
En estos casos, conviene acudir cuanto antes para evitar complicaciones.
¿Cómo diagnostica un traumatólogo veterinario la cojera de un perro?
El diagnóstico comienza con una exploración completa del animal.
Después, pueden ser necesarias diferentes pruebas:
- Radiografías.
- Ecografía musculoesquelética.
- Tomografía.
- Resonancia magnética.
- Análisis complementarios.
Estas pruebas permiten localizar la lesión y elegir el tratamiento más adecuado.
Si quieres profundizar en cómo se clasifica y evalúa la cojera desde un punto de vista clínico, el Manual Merck de Veterinaria ofrece una explicación detallada y de referencia para propietarios.
En Vetericlinic contamos con un servicio especializado de traumatología y ortopedia veterinaria capaz de diagnosticar y tratar lesiones óseas, articulares y musculares tanto en perros como en gatos.
Para conocer mejor esta especialidad, puedes visitar nuestra página de traumatología y ortopedia veterinaria.
Tratamiento para un perro que cojea
El tratamiento dependerá siempre de la causa de la cojera.
Puede incluir:
- Reposo controlado.
- Antiinflamatorios.
- Analgésicos.
- Fisioterapia.
- Cirugía traumatológica.
Nunca es recomendable administrar medicamentos de uso humano sin indicación veterinaria.
¿Se puede prevenir la cojera en perros?
No siempre es posible prevenir una cojera. Sin embargo, sí se puede reducir el riesgo siguiendo algunas recomendaciones:
- Mantener un peso adecuado.
- Evitar esfuerzos excesivos.
- Realizar ejercicio regular y adaptado.
- Utilizar superficies antideslizantes en casa.
- Acudir a revisiones veterinarias periódicas.
Detectar una lesión en sus primeras fases facilita el tratamiento y mejora el pronóstico.
¿Puede el calor hacer que un perro cojee?
Aunque muchas personas no lo relacionan, las altas temperaturas pueden favorecer que un perro reduzca su actividad o incluso empiece a cojear temporalmente.
El calor intenso aumenta el riesgo de inflamación en las almohadillas por el contacto con el asfalto caliente. También puede agravar molestias articulares que ya existían.
Si además observas jadeo excesivo, debilidad o desorientación, conviene descartar un golpe de calor.
Puedes ampliar esta información en nuestro artículo sobre cómo refrescar a un perro en verano.
¿Cuándo debo acudir de urgencia al veterinario?
Solicita atención veterinaria cuanto antes si:
- El perro no apoya la pata.
- Hay una deformidad visible.
- Existe una herida profunda.
- Presenta mucho dolor.
- La extremidad está muy inflamada.
- Aparecen fiebre o decaimiento.
| Síntoma | Posible causa | Urgencia |
|---|---|---|
| Cojera leve | Sobrecarga muscular | Baja |
| Cojera después del ejercicio | Tendinitis | Media |
| No apoya la pata | Fractura o rotura ligamentosa | Alta |
| Pata muy inflamada | Golpe o infección | Alta |
| Cojera intermitente | Problema articular | Media |
¿Por qué es importante una valoración traumatológica?
No todas las cojeras tienen el mismo origen. Una exploración traumatológica permite localizar la zona afectada, valorar el grado de la lesión y decidir si son necesarias pruebas de imagen, tratamiento conservador o cirugía.
Un diagnóstico precoz suele mejorar el pronóstico y ayuda a evitar que la lesión se convierta en un problema crónico.
Si tu perro cojea y necesitas una valoración, puedes pedir cita en nuestra clínica de traumatología veterinaria en Valencia
Preguntas frecuentes sobre la cojera en perros
¿Puede desaparecer sola una cojera?
Sí. Algunas lesiones leves pueden mejorar con reposo. Sin embargo, si la cojera dura más de dos días o empeora, debe revisarla un veterinario.
¿Debo sacar a pasear a un perro que cojea?
Lo recomendable es limitar el ejercicio hasta conocer la causa de la lesión. Los paseos deben ser cortos y controlados.
¿Una cojera siempre significa que existe una fractura?
No. También puede deberse a una lesión muscular, una tendinitis, una luxación, una herida o una inflamación.
¿Por qué mi perro cojea después de correr o jugar?
No todas las cojeras indican una lesión grave. Después de una actividad intensa pueden aparecer pequeñas sobrecargas musculares o inflamaciones pasajeras. Lo recomendable es limitar el ejercicio durante 24 o 48 horas, evitar carreras y saltos y comprobar si la cojera desaparece. Si empeora o no mejora, debe acudir al veterinario.
¿Puede un perro cojear solo durante unos minutos?
Sí. Algunas molestias musculares pueden desaparecer después de unos minutos de reposo. Si la cojera se repite con frecuencia, conviene realizar una revisión veterinaria.
¿Puede una uña rota hacer que un perro cojee?
Sí. Una uña partida puede resultar muy dolorosa y provocar que el perro evite apoyar la pata afectada.
¿Debo darle un antiinflamatorio para personas?
No. Medicamentos como el ibuprofeno o el diclofenaco pueden ser muy peligrosos para los perros. Nunca deben administrarse sin indicación veterinaria.
¿Cuánto tarda en recuperarse un perro que cojea?
Depende de la causa. Una sobrecarga muscular puede resolverse en pocos días. En cambio, una lesión ligamentosa o una fractura pueden necesitar varias semanas de recuperación e incluso una intervención quirúrgica.
¿Es normal que mi perro cojee solo al levantarse y luego camine bien?
Sí, es un patrón muy característico de la artrosis o de una molestia articular leve: la rigidez es mayor tras el reposo (al despertar o después de estar tumbado un rato) y mejora con el movimiento. Aun así, conviene comentarlo con un veterinario, porque es un signo temprano que conviene vigilar antes de que empeore.
Conclusión
Una cojera nunca debe ignorarse. Aunque en algunas ocasiones se trate de una lesión leve, también puede ser el primer síntoma de un problema ortopédico importante. Si tu perro cojea, evita el ejercicio intenso y solicita una valoración veterinaria.
En Vetericlinic, en Valencia, contamos con un equipo especializado en traumatología y ortopedia veterinaria que puede diagnosticar el origen de la cojera y ofrecer el tratamiento más adecuado para que tu perro recupere la movilidad cuanto antes.
Si tu perro cojea y necesitas una valoración, pide cita en el 962 31 96 35 o escríbenos por WhatsApp al 689 482 970.